Las ruedas de correr para gatos se empiezan a ver en más casas últimamente. El otro día estuve en casa de unos amigos que acaban de comprar una para su mascota.
Seguramente las has visto en las redes sociales: gatos corriendo rapidísimo y algunos cayéndose de formas muy divertidas.
Vale, es cierto que todavía no son tan populares como otros juguetes (cuerdas, túneles, cañas, ratones…) sobre todo debido a su precio y tamaño; evidentemente superior. Sin embargo, llaman mucho la atención y tienen beneficios muy claros para la forma física de tu felino.
Por ese motivo, es normal preguntarse si funcionan de verdad, si vale la pena hacer esa inversión dado su coste y que, no nos engañemos, ¡algunos de nuestros gatos son un poco vagos! Igual no la usan. Vamos a ver si podemos anticiparnos.
Ruedas de correr para gatos ¿funcionan de verdad?
Precisamente la rueda de correr es un invento genial para esos gatos de los que hablaba más arriba, los más vagos.
Y, además, es una herramienta muy útil también para los más animales más activos, los que no se pueden estar quietos.
Absolutamente todos los animales domésticos se benefician de hacer más ejercicio; a unos les hará estar en forma, y a los otros les ayuda a soltar el estrés y tener una mayor calidad de vida (y longevidad).
Vamos, que las ruedas locas estas son fantásticas para la mayoría de familias, pero quiero comentártelo al detalle a lo largo de este artículo para que veas todo lo que te pueden ofrecer para tu caso concreto. O mejor dicho, para el de tu felino.