Dar una pastilla a un gato puede parecer una tarea sencilla hasta que lo intentas por primera vez. En ese momento te das cuenta de que es toda una odisea. ¡Misión imposible!
Resulta que tu mascota es más lista de lo que te imaginabas. Nuestros pequeños felinos tienen la capacidad de detectar la medicina y rechazarla, escupirla o vomitarla aunque vaya mezclada con agua o incluso machacada entre su comida favorita.
A pesar de ello necesitas que se tome la medicina. ¿Cómo puedes lograrlo a la primera?