Vacunas para gatos: esenciales, obligatorias y opcionales. Información y precios

por Alberto

¿Acabas de adoptar un gatito? ¿Te han regalado uno o lo has encontrado? Las dudas respecto a las vacunas para gatos son habituales siempre que un felino llega a casa.

Cuáles debes poner, por qué y cuándo. Es muchísima información pero ya lo hicimos con los perros y vamos a por los felinos.

Vacunas para gatos: esenciales, obligatorias y opcionales. Información y precios.

Lo primero que debes saber es qué vacunas son obligatorias por ley y, de las demás, cuáles debes poner obligatoriamente ¡que no es lo mismo!

Te voy a contar cuáles considero yo obligatorias y por qué, aunque las llamen esenciales. Cuándo debes ponerlas y cuándo debes repetirlas; si te puedes evitar alguna y en qué casos.

Y además de eso te voy a contar cuánto cuestan las vacunas para gatos y cómo lo hago yo para vacunar a los míos cada año sin gastar ni un euro de más.

¿Para qué sirve una vacuna?

Vacunando a un gatitoEs muy sencillo, sirven para proteger a tu compañero de enfermedades muy graves que son fácilmente evitables.

Una vacuna da inmunidad contra una enfermedad (aunque como veremos hay vacunas que inmunizan contra varias enfermedades de una vez). De ese modo el animal está protegido y, si se topa con esa enfermedad o la contrae, no le afectará o no acabará con su vida.

Durante los dos primeros meses de vida, un gato tiene inmunidad suficiente para estar sano gracias a los anticuerpos de su madre (que recibe a través de la leche materna). Sin embargo, a partir de esa fecha la inmunidad desaparece progresivamente y se vuelve imprescindible vacunar al animal para poder evitar que caiga enfermo.

Por ese mismo motivo, no es aconsejable que tu mini felino salga fuera o se mezcle con otros gatos antes de que sea inmunizado por completo.

¿Es obligatorio vacunar a un gato?

Esto ya lo comenté cuándo hice el artículo sobre las vacunas para perros. Para los gatos y los perros, en España, tan solo es obligatoria la vacuna contra la rabia.

Y no siempre, en País Vasco, Galicia y Cataluña NO son obligatorias; aunque sí las necesitarás si vas a viajar al extranjero con tu mascota.

El resto de vacunas no son obligatorias por ley, pero eso no quiere decir que no sean «obligatorias». A las más importantes las llaman esenciales, pero ya te digo yo que debes ponérselas a tus gatos sí o sí, no tienes elección de verdad.

Fechas de vacunación para todos los gatos

Este es el calendario más habitual de vacunas para gatos. Lo único que debes tener en cuenta es que, antes de aplicarlo, se debe realizar una desparasitación completa, interna y externa (preferiblemente a las 5 o 6 semanas de vida), así como un test para ver si tiene inmunodeficiencia o leucemia felina.

Cuando tu gato cumpla estas semanas deberás poner estas vacunas:

  • 8 semanas: trivalente (panleucopenia, rinotraqueitis y calcivirus).
  • 10 semanas: leucemia felina.
  • 12 semanas: repetición de trivalente.
  • 14 semanas: segunda dosis de leucemia felina.
  • 16 semanas: tercera trivalente y a partir de aquí, repetición anual.
  • 18 semanas: vacuna frente a la rabia.

Algunos veterinarios administran la trivalente junto con la leucemia felina para evitar que el gato tenga que salir tanto de casa y los malos ratos añadidos (aunque con transportín adecuado será menos tedioso).

Si tu gatete lo lleva muy mal, coméntaselo a tu veterinario para que valore la posibilidad de administrárselas en un día, puedes hacerlo entre la fecha de una y otra (por ejemplo, para la repetición de trivalente y leucemia, se haría a las 13 semanas).

Consejo: algunos veterinarios, sobre todo aquellos que tienen las vacunas más baratas, pueden tener lista de espera grande. Deja cogidas todas las citas para la vacunación de una vez y de esa forma te aseguras de respetar el calendario al 100%.

Vacunas que debes poner cada año

Todas las vacunas para gato deben repetirse cada año. Es decir, tanto la trivalente como la de la leucemia como la antirrábica deben ponerse con periodicidad anual.

Hay personas que eligen ponerlas cada 2 o 3 años en lugar de cada año, alegando que la inmunidad no se pierde tan rápido. Habrá felinos que mantengan la inmunidad 2 o incluso 3 años, pero otros no; no puedes saber cuánto le dura esa protección al tuyo, por lo tanto será mejor ponerla cada año y despreocuparse.

Al final del artículo te cuento cómo lo hago yo para vacunar en cualquier sitio y siempre a un precio fijo anual.

Vacunas esenciales para gatos

Como te comentaba más arriba para gatos hay 3 vacunas que debemos poner de forma indiscutible, las puedes llamar esenciales u obligatorias, pero ponlas a tu gato.

Al contrario de lo que sucede en perros, no existe un calendario de vacunación obligatorio por ley para los gatos. Sin embargo, ponerle todas las vacunas es bastante aconsejable, siendo de mayor importancia estas consideradas como «esenciales».

Rabia

La rabia es la única vacuna que puede ser obligatoria en función de la localidad en la que residas en España (a día de hoy, solo País Vasco, Cataluña y Galicia tristemente no la exigen). También es obligatoria para poder viajar a la mayoría de países del mundo con tu pequeño felino.

Por ello, por la enfermedad que evita y por su bajo coste, resulta casi indispensable administrársela a tu gato.

Es importante recordar que este virus de la familia Rhabdoviridae es de carácter mortal; y que es capaz de saltar de animales a humanos y de perros a gatos y viceversa (es la única enfermedad que puede hacerlo como ya te contamos antes).

Si bien es cierto que es más habitual que lo haga desde los perros, también se dan casos donde un gato puede contagiar a un humano con la rabia, y no es poca broma: según la OMS más de 50.000 personas mueren cada año por esta enfermedad.

Trivalente felina

Vacuna trivalente felinaEsta es la vacuna más importante cuando hablamos de evitar problemas de salud en los gatos. Previene contra tres de las peores enfermedades que puede tener tu minino.

Es importante reseñar que esta vacuna necesita una dosis de recuerdo, la cual puede administrarse cada uno, dos o tres años. Yo te recomiendo que sea anual aunque puedes ponérsela cada trienio si el animal no sale al exterior y no tiene contacto con otros animales más allá de los que convivan en su mismo hogar.

En algunos veterinarios te podrían ofrecer la vacuna pentavalente. Es la misma que la trivalente, pero incluye la leucemia felina y la clamidiosis. Por ello, el coste es superior, pero si lo ponderas con la vacunación por separado te saldrá igual o incluso mejor.

¿Qué incluye la trivalente felina?

Esta vacuna, la más frecuente en gatos, incluye protección contra estas tres enfermedades:

Panleucopenia felina o «moquillo»

Esta enfermedad es producida por el parvovirus felino (FPV), que suele atacar a los intestinos, la medula ósea y al tejido linfático (mucosas de los aparatos digestivo, respiratorio y urinario).

El principal problema de este virus es que es súper contagioso, se queda en los objetos mucho tiempo, lo cual ayuda a su transmisión.

Tarda una semana en manifestarse y provoca fiebre, deshidratación, vómitos, diarrea… y lo peor de todo, daños neurológicos.

Si tu gato sale a la calle podría adquirir esta enfermedad si se toca con cualquier lugar u objeto donde se haya tocado antes otro gato infectado. Por ese motivo es tan importante la vacunación contra esta enfermedad.

El moquillo tiene mayor incidencia en gatos de menos de un año, pero también se puede dar en los adultos, y de ahí la importancia de aportarle siempre una muy buena alimentación y de respetar el calendario de vacunación anual.

Rinotraqueítis felina

Aunque se trata de una enfermedad gatuna bastante corriente, a nivel popular es relativamente desconocida. Sin embargo, tiene peligro, es contagiosa y, en determinadas ocasiones, puede llegar a causar la muerte del animal. Por eso mismo se incluye dentro de la trivalente y se considera que la vacunación frente a ella es totalmente esencial.

La enfermedad la causan casi siempre dos virus: el herpesvirus felino y el calcivirus felino. Por desgracia, los dos virus se han expandido por todo el planeta y la única forma de evitar que causen un problema es con la vacunación.

Se manifiesta mediante estornudos, tos, hipersalivación, conjuntivitis y contracciones o espasmos de los párpados. Seguro que alguna vez has visto algún gato callejero infectado.

Además, en los últimos años se han podido secuenciar nuevas cepas de este virus que son más potentes y están aumentando el porcentaje de muertes.

El contagio de la rinotraqueítis ocurre, como sucede con el de la COVID-19, mediante gotículas que se expulsan normalmente al estornudar. Y los gatos estornudan con cierta frecuencia, como ya te habrás fijado, más aún si tienen esta afección.

Una vez las gotículas están en el exterior, el virus se adhiere a cualquier superficie y se mantiene varios días con capacidad de infectar, de ahí que se propague tanto.

Calcivirus felino

Vacuna gato

¡Otro virus más! Por desgracia, hay unos cuantos que afectan a nuestros queridos mininos.

El calcivirus es un tipo de gripe súper contagiosa (familia Caliciviridae) que afecta especialmente a aquellos gatos débiles que no han sido inmunizados.

Los gatos de exterior tienen muchas más posibilidades de caer contagiados que los de interior, ya que este virus pasa de un huésped a otro mediante el contacto directo. Por ese motivo, como nuestras mascotas acostumbran a olerse, frotarse e incluso a pelearse de vez en cuando, desgraciadamente esto puede conllevar que contraigan la enfermedad.

A diferencia de otras enfermedades respiratorias, el calcivirus puede causar llagas o heridas en la boca y alrededores. También es habitual la conjuntivitis y la pérdida de apetito.

Por otra parte, en este caso, los gatos también pueden ser portadores del virus de forma asintomática. Por ello, la vacunación se considera esencial, ya que rompe la cadena de contagio y hace que la expansión de este peligroso virus se reduzca.

Vacunas opcionales para gatos

Las anteriores son las vacunas que de ningún modo puedes evitar. Hay otras que, en algunos casos, podrás plantearte no poner a tu mascota.

Las vacunas para gatos opcionales son aquellas que no se consideran esenciales por su importancia, y tampoco son obligatorias.

Mi recomendación es que, si te lo puedes permitir, pongas también todas las vacunas opcionales a tu gato.

Como siempre digo, el ahorro no está en no vacunar; el ahorro está en no tener que tratar una enfermedad. Y no solo hablo de ahorrar gastos veterinarios, sino también de ahorrar tiempo y, sobre todo, malos ratos para todos.

En mi caso, yo tengo un seguro contratado para cada gato, me cubre si se ponen malos o les pasa algo, si necesitan medicación, pero lo más importante es que me cubre también el coste de la vacunación. Por lo que pagaría en vacunas cada año me pago el seguro completo y la tranquilidad que conlleva.

Al final del artículo te hablo más a fondo de ello con los precios de cada vacuna.

Leucemia felina

La leucemia felina o leucosis (de la que ya te hemos hablado antes por aquí) es, probablemente, una de las enfermedades que más nos asustan a los que hemos adoptado uno o varios gatos. El motivo principal es que se trata de una enfermedad sin cura que hace estragos en el animal cuando la tiene, causando tumores y eventualmente la muerte.

Por su carácter contagioso, es muy importante ponerla sobre todo en gatos que salen al exterior, de ahí la importancia de vacunarlo si no es una mascota 100 % casera. También recuerda que se necesitan dosis de refuerzo cada uno o varios años, en función de lo que determine tu veterinario.

Si eliges la pentavalente en lugar de la trivalente ya la tendrás incluída.

Clamidiosis felina

Si hubiera que prescindir de alguna vacuna en un gato casero, posiblemente esta sería la escogida, ya que la enfermedad que evita es la que causa menos problemas graves de salud al animal. Sin embargo, ¡sigue entrando dentro de lo recomendable administrársela!

La clamidiosis felina es una molesta enfermedad que ataca al sistema inmune del gato y afecta a los ojos mediante una conjuntivitis. Sabes de sobra lo importante que son los ojos para los gatos, así que te puedes imaginar lo molesta que puede ser para ellos. En casos puntuales puede afectar también a la nariz y a los pulmones, convirtiéndose en crónica y acompañando al animal durante el resto de su vida.

Es habitual en casas donde conviven varios gatos y su síntoma más importante es el lagrimeo constante. Además, se puede contagiar durante toda la vida del animal, aunque prevalece más en los 3 primeros meses de vida.

Esta la tiene mi gatita desde que la adopté, no le afecta mucho, pero todos los días le quito «legañas» negras de los ojos.

PIF (Peritonitis infecciosa felina)

Vacuna gatoLa peritonitis infecciosa felina es una de las enfermedades más graves que puede contraer un gato y, de hecho, se considera fatal por su capacidad de interferir en el sistema inmune del animal a través de los glóbulos blancos.

Por suerte, la tasa de incidencia es muy baja, y ronda 1/5000 en gatos caseros. Cuando la enfermedad está activa en el minino, puede presentarse de dos formas distintas:

  1. Efusiva o húmeda: se caracteriza por la acumulación de líquido en el pecho y en el abdomen, causando problemas respiratorios graves. Además, suele ir acompañada por fiebre, apatía, diarrea y vómitos.
  2. No efusiva o seca: los problemas son más de tipo locomotor, como dificultad para andar e incluso pérdidas eventuales de conciencia. No existe acumulación de fluido como en el tipo húmedo.

Ambas afecciones suelen conllevar muy malas expectativas para la esperanza de vida del animal. De ahí la importancia de vacunar contra esta enfermedad, aunque sea opcional y no esté incluida dentro de las esenciales.

Efectos secundarios de la vacunación en gatos

Todas las vacunas son susceptibles de crear efectos secundarios por su funcionamiento, si bien es más normal que sufran más los gatetes pequeños que los adultos, dado que su sistema inmune todavía está en pleno entrenamiento.

El efecto secundario más habitual en la vacunación de gatos es la fiebre, seguido por los mareos y los vómitos. Por ello, no te extrañes si tu mascota está 2 o 3 días algo indispuesta, es completamente normal.

Durante 48h es totalmente normal que tu gato esté un poco más caliente al tacto o que no quiera comer. En cambio, si presenta dificultades para respirar, llévalo de vuelta a la clínica.

Otros efectos secundarios menos habituales que pueden provocar las vacunas en los gatos son la diarrea, la inflamación en el sitio donde le han puesto el suero y la falta de apetito. De nuevo, deberían durar sobre 48h, más de ahí, al vete.

¿Cuánto cuestan las vacunas para gatos?

Vacunación gatoLos precios de las vacunas para gatos no son desorbitados y, en principio, si has adquirido el compromiso de tener al animal en casa deberías poder permitírtelo sin problemas.

Estos son los precios aproximados que hemos obtenido al consultar en varios veterinarios:

  • Rabia: 20-30 euros.
  • Trivalente: 35-50 euros.
  • Pentavalente: 50-85 euros.
  • Leucemia felina: 35-45 euros.

Pero como te comentaba antes puedes ahorrarte este gasto anual con un seguro para mascotas que incluya las vacunas.

Ahorra dinero en la vacunación de tu gato

Para ahorrar dinero con las vacunas de tu gato tienes dos opciones:

  • O te dedicas a la investigación y buscas en Google unos cuantos veterinarios de tu zona, llamando a cada uno sin miedo y preguntando cuál es el precio de las vacunas en su centro (y si hay algún coste extra adicional).

Descubrirás que entre veterinarios realmente cercanos a nivel geográfico puede haber diferencias de hasta el doble de precio.

De este modo podrás ponerle todas las vacunas sin pensar en el dinero que costarán, elegir el veterinario al que quieras llevar a tu gato y, en el caso de que ocurra un accidente (como que se caigan por un balcón o contraigan una enfermedad que necesite medicación constante), no preocuparte por cuánto te costará.

No te imaginas cuanta gente conozco que ha tenido que sacrificar a su mascota o amputarle una pata por no poder permitirse los costes de la intervención.

En vacunas, al estar reguladas por ley y todas tener que haber demostrado que tienen efecto, te da igual que le administren una u otra marca a tu minino o que lo haga uno u otro veterinario. Es una de esas cosas en las que sí te puedes plantear ahorrar, y que no te de vergüenza cambiar de un veterinario a otro si es necesario, no pasa nada por hacerlo.

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